La sociedad y sus dinámicas son motivación vital en mi obra. Tratar de explorar sus órdenes y las estructuras que nos hacen comportarnos de un modo determinado, es algo inquietante que genera reflexiones sobre el poder, lo político y la cultura como construcción, dentro de una dimensión que en muchas ocasiones conecta con distintos momentos del pasado. Es así que la comunicación (visual, lexical, textual) actúa como pilar fundamental, cual vehículo que manifiesta los tres conceptos anteriores y que cataliza la conducta social. De ahí que pueda apreciarse el uso del texto como forma sintética y efectiva de interpelar al espectador.

Me interesa el comportamiento del sujeto inserto en la colectividad, por lo que me cuestiono el papel que desempeña el artista dentro de la sociedad en términos de participación, en tanto entiendo su figura como investigador especial que subraya y señala aspectos inoperantes o disfuncionales de su realidad, que le desconciertan. En este sentido, gran parte de mi trabajo se nutre de una experiencia contextual, que me concierne por ser partícipe de un momento específico en el mundo, el país, la ciudad, los micro-espacios.

Mi preocupación acerca del acceso y consumo del producto artístico está definida sobre todo por el interés hacia el objeto, como material que da sentido a investigaciones, acciones, intervenciones, performances que en muchos casos, privilegian su circulación en espacios no convencionales del arte en algún punto del proceso. Llama mi atención la dimensión social y fetichista que adquieren los objetos, definida sobre todo por el uso, la historia y los contextos que les han dado origen.